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domingo, 10 de enero de 2016

Anécdotas colombófilas de México

Anécdotas colombófilas
de México


“Oye compadre mis palomas no quieren volar más que solo alrededor del palomar, parecen abejas, solo círculos y círculos.

-Mira trae el águila que tienes disecada abajo y cuando se quieran parar se las enseñas y veras como te vuelan.......

No me había terminado de aconsejar y baje rápidamente por el águila disecada, en cuanto quisieron parar mis palomas que me pongo el águila arriba de mi cabeza y con movimientos de arriba y abajo, al mismo tiempo que gritaba según yo como águila y corriendo en círculos arriba de la azotea en donde tengo el palomar, que se van las palomas asustadas y empezaron a elevarse cada vez más, yo seguía levantando el águila y gritando, hasta que mis palomas se veían como puntitos.


Era la sesión de vuelo de la tarde, eran ya las siete de la tarde y solo me regreso ese día una paloma, al día siguiente me llamo mi compadre, - ¿como te fue con el consejo que te di?-, no manches compadre me fue de la chingada, hasta hoy en la tarde solo me han llegado doce palomas de las treinta que traía volando ayer”

De las cosas agradables que recuerdo en la historia que me ha tocado vivir con las palomas de carreras, son los recuerdos de anécdotas como este que les comento y que me toco escuchar en Zapopan.

En los mediados de los años setenta comencé mi vida colombófila, recuerdo que había dos tipos de anillos en Guadalajara, eran metálicos de aluminio con las siglas ACJ, poco después conocí los anillos con las siglas CCG.


En la calle de Ocampo en contra esquina del cine variedades estaba el club ACJ, subía uno al segundo o tercer piso por unas escaleras en penumbras y se encontraba uno con la sorpresa de que te abría un americano (de origen polaco) que hablaba un español muy bueno, pero con el típico acento gringo.

Eduardo Danielewicz era el dueño del club ACJ, entrabas al despacho del tercer piso y olía a Azufre (por las bolsas de sales minerales), a barro y a papel.

Alrededor del despacho estaban cazuelas de barro para nidos de palomas, bolsas transparentes con sales minerales de color pólvora, parecía y olía a pólvora.

En una mesa en el centro había anillos, en aquel entonces de aluminio sin cubierta de plástico como los que conocemos hoy en día, comprabas tus anillos y por cada uno te daban un registro de propiedad, decía el capitán Eduardo Danielewicz, -con este titulo de propiedad puedes reclamar a cualquiera si se te pierde una paloma anillada por ti.

En un costado de la salida a una terracita en donde tenía un palomar, había una repisa con algunos palomares a escala, hechos de madera, -puedes hacer tu palomar como el que te guste de ellos.

Eduardo Danielewicz fue el que implantó y que prácticamente heredó a la colombofilia de Jalisco las cinco rutas patrón de vuelo, que han sufrido lógicamente algunas variantes con el pasar de los años, pero el fue el pionero en la conformación de las primeras rutas de vuelo en Jalisco.

Eduardo Danielewicz.
Fotografía propiedad de la revista Edición Colombófila Mexicana N°4 de Abril de 1976.

Te registrabas como socio y te daban tu credencial de miembro del club ACJ, si eras novato el capitán te regalaba un par de palomas para que empezaras y te hacía tu registro de propiedad a tu nombre como dueño del par de palomas, era una factura en la que te cedía la propiedad de las palomas en la que registraba color, sexo y número de anillo.

¿Que tiempos verdad?, de regalo un par de palomas por pertenecer a la Asociación Colombófila de Jalisco, ahora en los años 2010 del siglo veintiuno la mayoría quiere comerciar con los novatos que empiezan.

Y no venden barato y lo más decepcionante, venden a los novatos los desechos que han ido acumulando ruta tras ruta.

Ya quisiera tener hoy mi par de palomas que obtuve cuando me hice socio del club ACJ, un macho Bricoux todo blanco con ojos obscuros y su hembra tordilla de la misma raza pero con ojos naranjas, de un tono que ya nunca he visto en ninguna paloma actualmente, como me gustaría manipular esa pareja después de 36 años de aprendizaje.

Saqué muchos pichones de esta pareja y todos me llegaban de donde fueran, recuerdo que les daba una hora de vuelo en la mañana y otra en la tarde, de comida una fórmula que me dio Danielewicz a base de maíz, garbanzo, trigo y milo, “solo cuatro granos” y agua pura.
Llegue a recibir hijos de mi blanco y de mi tordilla de la Cruz, Sinaloa y de San Rafael, Sinaloa en mis dos primeros años de palomero.

“Deja que se vayan esos halconcillos no vaya ser la de malas y nos den un buen susto, estábamos entrenando para la ruta de pichones hacia Zacatecas, rumbo a la carretera a Colotlán, en un punto que conocemos como el llanito.

-Deja suelto mi blanca con los tuyos para que se los lleve, a ella no le asustan los halcones-

Estaba soltando con un compañero y después de estar a cada rato con su misma cantaleta, le dije que soltara los suyos con su blanca.

No habían avanzado todavía unos doscientos metros, cuando se dejan caer en picada los halcones sobre su parvada, uno de ellos se fue tras de la paloma blanca, solo vimos como esta se fue en picada sobre unos arbustos, a lo lejos se vio una nube de polvo y plumas cuando la paloma cayó entre los arbustos.

Aproveche este momento y solté mi parvada que se enfilo directamente hacia Guadalajara.

La paloma blanca sin miedo nunca llegó a su palomar”

El otro club de Guadalajara llamado el CCG, estaba en la calle de Jarauta, en este club estaban los competidores más potentes de ese entonces, recuerdo a uno de los mejores voladores de velocidad con sus temibles Bricoux, Carlos Rizo, hermano de Andrés Rizo, Carlos Rizo soltaba diario de Tequila, Jalisco del punto que conocemos como La Toma.

Se oye raro oír a los Bricoux peleando los concursos de velocidad, pero no hay que perder de vista que todavía no nos llegaban a Guadalajara los Jansen y todas sus ramas que tenemos hoy en día.


Fotografía bajada del Internet para ilustrar una paloma en línea Bricoux

En todos los palomares había Siones, Delbar, Bricoux, Stassart, Hansene, Gurnay, Desmeth, Fabrys y Catrisse, alguna de estas líneas tenía que dominar 

Alberto Menchaca dominaba todas las distancias de vuelo, una vez entre a su casa que tenía en las suites Almera, y tenía un cuarto totalmente tapizado en sus cuatro paredes de diplomas, era impresionante ver sus trofeos entre ellos un anillo de paloma de plata de tamaño más grande que una pulsera de dama.

Y todavía se daba el lujo de sacar otro paquete de diplomas de un librero, Alberto Menchaca todavía tiene entre otros galardones el record de Nazas.

Que más se puede pedir de este gran campeón de campeones.

Recuerdo a los grandes voladores de fondo, Santiago Iñiguez y Don Irineo Gutiérrez, los dos grandes campeones de fondo, si me dieran a escoger cuál fue mejor, escogería sin dudar a Irineo como el mejor volador de fondo que ha habido en Guadalajara.

En la categoría de novatos volaba en el año de 1976 Gustavo Preciado que pronto se convirtió en toda una pesadilla en los vuelos de fondo de este club.

Fernando Ángeles Nieto era uno de los grandes competidores también en todas las distancias, fue uno de los pioneros en volar los grandes Jemales que todavía hoy son base de los mejores palomares de Guadalajara.

En la época que comento del CCG volaba un gran colombófilo que su afición era la de los Gallos, pero al revés de lo que normalmente sucede, Felipe Ávalos se hizo palomero por su hijo Javier Ávalos.

Felipe Ávalos ganaba en cualquier distancia ya que el tenía varias líneas, tenía al “Molcas” que era una paloma Dordin, “El Rata” era un macho Delbar, “El Camote” (sin albur), padre de la primer paloma marcada en el día de Los Mochis, Sinaloa (800 Km.), “El Kennedy” que era un macho Hansen, “El Ebano” era un macho todo bronceado línea Fabry, etc.


Esta primera paloma marcada en el día desde Los Mochis, Sinaloa era un pichón de cinco meses volado por Samuel Monraz el 17 de Abril de 1976, la velocidad de esta paloma recibida en el día de esta distancia fue de 1,102.80 mts. /min., Samuel era hermano de Don Arturo Monraz que tenía una llantera a un costado de la vieja central camionera de Guadalajara.

“Miren muchachos ganar en el CCG es muy difícil, les comento un veterano colombófilo a unos muchachos que iban a debutar en su primer ruta de vuelo.

Estos jóvenes muy motivados y guiados por su tío Alberto Menchaca, llevaban soltando casi un mes diario en carretera, antes del primer concurso de la ruta.

Que debut tan grande para cualquier persona que mande a su primer carrera, los hermanos Aubert ganaron con gran facilidad el primer concurso de su vida colombófila, después les siguieron bastantes triunfos y gracias a ellos se formo una de las grandes leyendas de palomas de Guadalajara, con los temibles Mussolini”


En la colonia Lomas del paradero de Guadalajara se formo el club colombófilos independientes de Jalisco, que tiene por siglas CIJ, Juan José Fregoso conocido por nosotros como “Don Juanito”, era uno de los fundadores, junto con otros colombófilos que recuerdo:

José Mejía que era soltador del CCG, Miguel Gallo que trabajaba en el periódico el Occidental, José Ceno que era estudiante de medicina y que se caso con su vecina al poco tiempo que ella se había cambiado al lado de su casa, este si que fue amor a primera vista.

Estaba otro colombófilo de apellido Centeno, el buen Adán que le decíamos “el Chubis” muy aficionado a las palomas a pesar de sus deficiencias motrices, le decía la raza bromeando que le había dado New castle, Chubis era muy amigo de Alejandro que se cambio a la ciudad de Colima y después formo allá el primer club de palomas de carreras de Colima.

Salvador Díaz, Miguel Romero y Jesús Buenrostro, eran buenos competidores de este CIJ

La historia del CIJ continuo con los hermanos Álvarez Nuño (Enrique y Rafael), Francisco Mendoza, los hermanos Cuevas, Carlos Manzo, Leopoldo González, José Arellano entre otros.

“Para reunir fondos para el CIJ se le ocurrió a Rubén Cuevas organizar una rifa de un estuche de piel para caballeros y comenzamos a promover la venta de los boletos que tuvieron gran aceptación.

Gracias a esta gran rifa casi nos cuesta quedarnos sin local para el club, en esa época nos estaba prestando el patio de su casa nuestro buen amigo Don Chema, que trabajaba en Telmex, muy enojado casi nos hecha de su casa cuando se dio cuenta que el estuche de piel para caballeros de la rifa era una dama de la vida nocturna que pensábamos contratar del salón Guadalajara de día que era en ese entonces el mejor centro nocturno de la perla tapatía”
Después de algunas diferencias se separaron del CIJ algunos socios y tomaron la estafeta los hermanos Muñoz, con Don Manuel Parada y también allí se quedo Don Manuel Arana.

Actualmente los hermanos Muñoz siguen al frente del CIJ.

“Estaban esperando palomas de concurso tres amigos, uno de ellos era el pollo, directivo actualmente del CCASI, otro era pariente del dueño del palomar pero que no era aficionado a las palomas, ya casi cerca de la hora de llegada del concurso se baja el dueño del palomar para subir el reloj y le da el silbato a su pariente y le dice ......si ves que llega alguna paloma suenas el silbato para que baje rápido.

Tenía menos de un minuto que se había bajado por el reloj, cuando llega una paloma volando alrededor del palomar y su pariente comienza a tocar el silbato fuertemente, se sube en chinga el anfitrión al oír el silbato y casi al llegar al último escalón se resbala y se va hasta abajo agarrándose de los laterales y golpeándose en los peldaños.

Todo golpeado sube de nuevo en chinga y ve que no había ninguna paloma y enojado le dice para que pitaste cabrón, el otro asustado de ver los golpes que sufrió, voltea a ver al pollo y le dice -verdad que si llegó una paloma-, -yo no vi nada dijo el pollo asustado.


.......bájate cabrón le dice el anfitrión a su pariente- y este se baja todo cabizbajo sin saber que contestar.

Después que nos comento este anécdota el pollo le dijimos y porque no dijiste la verdad de que si había llegado una paloma dando vueltas, -No manches después de ver los golpes que se dio al resbalarse y ver que estaba muy enojado porque no había ninguna paloma solo me salio decir, yo no vi nada”

Otro club que se formo casi alternativamente igual que el CIJ fue el ACUT, Asociación Colombofilia Universitarios de Tlaquepaque, a Ricardo Ramírez, Irineo Gutiérrez, Salvador Roque, Elías Plascencia, los hermanos Padilla, recuerdo haberlos visto concursar en este club, no se me olvida una hermosa y entrañable entrega de premios de una ruta, estaba la mesa llena de trofeos y diplomas, los trofeos eran de diferente tamaño, según el lugar obtenido era el tamaño del mismo, todos con una palomita mensajera en la punta.

Nadie pensaba en ese entonces obtener dinero en premio por el gran esfuerzo efectuado por las palomas ganadoras.

Recibías tu trofeo o diploma y un fuerte aplauso y te regresabas a casa como un digno campeón.

En Tlaquepaque estaba otro club, el CCT, Club Colombófilos de Tlaquepaque, entre los dos clubes de Tlaquepaque volaban renombrados y fuertes competidores, difíciles de vencer, entre ellos Arturo Fierros, que es uno de los mejores soltadores en la historia de la colombofilia de Guadalajara, Rigoberto González, Chávez Mata, Roque Donato, Alberto Barba, la familia de Efrén Martínez con sus hijos conocidos como los hermanos Montes de Oca, Quico, después voló en Tlaquepaque el gringo Clarence Preston con sus temibles Trenton,.....

.......los hermanos Aceves con su línea de los gusanos que eran línea Jemal, los hermanos Guzmán Pimentel que formaron otra gran leyenda en las palomas de Guadalajara, con su línea de los Blancos, que descendían de un macho color blanco que traía línea Demaret de la Roxana de Mauricio Jemal que les vendió Jorge Bonaga, Samuel Valle que en poco tiempo se convirtió en un temible adversario de fondo y varios más.

“Había un compañero que tenía un palomar en una azotea muy angosta en Zapopan, entre el palomar y la rampa de aterrizaje ocupaban casi todo lo ancho de la azotea y solo quedaba un pequeño pasillo, en el que apenas cabía uno para agacharse y poder quitar la goma de las palomas a la hora de la marcación, en una ocasión recibiendo de vuelo, agarraron de sorpresa a mi compañero que avanzo de prisa pero caminando de espaldas, sin fijarse que atrás se acababa el pasillo junto a la rampa de aterrizaje.....

...... y para su sorpresa, se fue para abajo cayendo hasta el piso de abajo, me comenta que el solo veía como iba pegando en una rama y en otra de un árbol que salvo su vida o de un golpe más grave en su caída, hasta que llego al piso de abajo, sorprendidos sus vecinos de la casa de abajo estaban desayunando y vieron como cayó el vecino de arriba del árbol, que se levanto todo golpeado del piso y les dijo, - buenos días vecinos- y se salio corriendo diciéndoles, voy a marcar a mi paloma.

Al rato bajo a disculparse y a comentarles que se había caído desde arriba del palomar”

Zapopan siempre ha sido un lugar importante en donde se han congregado excelentes competidores en todas las distancias, la Asociación Colombófila Occidental por sus siglas ACO y la Asociación Colombófila de Zapopan por sus siglas ACZ eran dos clubes muy fuertes de Guadalajara, Antonio Torres, su papa y Roberto Reyes Antolín los recuerdo de aquella época ya que en realidad la primera Asociación Colombófila de Jalisco nació de la unión de los clubes CIJ, ACUT y uno de los clubes de Zapopan.

Las diferencias de pensamientos y porque no decirlo de intereses a lo largo de la historia de la colombofilia de Guadalajara, ha transformado a esta ciudad creo yo, en el primer lugar en el mundo con tantos clubes para volar palomas, deberíamos buscar el record de Guiness mundial en este aspecto.

El primer gran cisma de la colombofilia en Guadalajara fue cuando se dividió el CCG, una parte de socios se quedo y otra formo el Centro Colombófilo de Guadalajara con sus siglas CCDG.

En este periodo del Club Colombófilo de Guadalajara y en el que el palomar más fuerte de esta ciudad era el de los Hermanos Guzmán Pimentel, que ya tenían un palomar muy fuerte y duro de vencer con sus Demaret del Blanco de Bonaga, todavía su sed de triunfo los llevo a comprar el palomar completo de Luis Zurita para agenciarse toda la descendencia de los “15”, otra línea leyenda en esos tiempos en esta perla tapatía, el 15 era una paloma descendiente de uno de los Mercks de los hermanos Jansen.

El presidente del CCG era Elías Plascencia Pérez que había logrado un método fenomenal para volar velocidad y medio fondo, Elías fue imbatible por dos años consecutivos y tuvo lo suficiente para derrotar en esa época al palomar de los Hermanos Guzmán Pimentel, una línea fue la responsable de estos grandes triunfos de Elías, los “Jeanette” que le compro a un compañero que le decían la máquina voladora, no se porque le decían así, uno de sus apellidos era Orozco, esta línea era más veloz que los Jansen de esa época y vaya que Elías también tenía excelentes Jansen en su palomar.


“Estábamos encestando en el CCG y al subir las cestas al camión estaba César Guzmán Pimentel a un lado del camión y al ladearse un poco las cestas se enojo y les dijo a los compañeros que estaban subiendo las cestas, -con cuidado que hay llevan puro oro molido- , en la cesta que se ladeo se veían muchos blancos de su palomar, hoy todavía pienso que César no exagero con este comentario, su línea creo que aún vale esa expresión, eran puro oro molido”

Dominar el punto de suelta desde Los Mochis, Sinaloa a 800 Km. de Guadalajara fue una odisea, Luis Sánchez Arreola vivía cerca del panteón de Tlaquepaque, Jalisco y fue el pionero en lograr los primeros triunfos de renombre con su paloma “La Susana” y al año siguiente con una hija de la Susana, ya comentamos de la paloma de siete meses de Samuel Monraz que fue la primer paloma recibida en el día desde este punto tan distante y de allí los grandes triunfos históricos por Irineo Gutiérrez en el día de la suelta y el gran record en el CCG de Los Mochis logrado por Gustavo Preciado conocido por sus amigos como “El Tribi”.


Guillermo Someyera Ingeniero de profesión con sus rojos logro formar por un tiempo una línea muy importante en Guadalajara, no se que líneas traían estos temibles rojos, entre sus triunfos sobresalientes en el CCG fue el haber logrado en el año de 1984 el primer lugar desde los Mochis en el día de la suelta, Héctor Reyes y Javier Ávalos también entraron en los primeros cinco lugares de este vuelo.

“Iba a visitar a mi amigo “el secre”, así le decíamos porque era el eterno secretario de la mesa directiva del CIJ año tras año.
El vivía en la cuadra siguiente de la calle Artes, a un costado de donde estaba en ese tiempo el club ACJ del capitán Danielewicz, que se había cambiado de la calle de Ocampo a este lugar.

En la manzana de enfrente de su palomar estaba una fábrica de dulces de guayaba y tamarindo, esta fabrica tenía un techo de láminas muy grandes, iba pasando enfrente de la fábrica y me toco ver una parvada de palomas que se paro en este techo, di la vuelta a la izquierda en la calle de artes para dar de nuevo vuelta a la izquierda junto al club ACJ y a media cuadra me pare en la casa del secre, subí a su palomar y lo vi muy contento, le pregunte ¿porqué tan contento?, me dijo –compa mis palomas están volando como nunca, llevan casi un mes que las saco a volar y se pierden por más de cuarenta minutos.

Le pregunte: ¿en tu parvada esta una roja y una rodada oscuro aliblanca?, si me contesto intrigado, le dije mira secre arriba de la fábrica esta tu parvada parada,- no creo que sean las mías-, nos quedamos mirando arriba de las casas de la manzana de enfrente ya que el techo de la fábrica no se veía desde su palomar, como a la media hora que las ve que salen volando, dan dos o tres vueltas y se paran en su rampa y se meten a comer.
-Yo creyendo por casi un mes que se perdían volando, pinches palomas-“

En todas partes del mundo se forman leyendas colombófilas que nacen siempre a partir un macho o de una hembra o de una buena pareja.
Mis recuerdos de una leyenda de palomas lo más atrás que mi mente conserva es la línea de “los perros” de Don Esteban Vargas, las últimas palomas que vi de esta línea, eran un par de palomas de color rojo enchilado en el palomar de Héctor Reyes, que se las había llevado Roberto Reyes Antolín de Zapopan.
Roberto Reyes Antolín las obtuvo del esposo de una hija de Don Esteban Vargas.

Luis Zurita ha sido un colombófilo muy activo en Guadalajara, veterinario de profesión, el atendió en algunas ocasiones medicando los palomares de los hermanos Miguel Galas y Santiago Galas.

Luis Zurita al parecer es el que formo la línea de “Los demorones” a partir de un palomo que le decían “El demoron”

Luis Barba obtuvo esta línea de palomas y tiene entre sus logros con ellos el primer lugar desde Los Mochis en el club CCDG en el año 1992, con un macho azul demoron.


Una hermana de este primer lugar de Los Mochis logró el segundo lugar de La China Nuevo León, una distancia nada despreciable de fondo.
“La China”
Criador Luis Barba
0315 CCDG 1994
2° Lugar de China Nuevo León (720 KM) 1995 
9° Lugar de 800 KM, 1995
Por Zirahuen Ortiz.



Gracias querido amigo Zirahuen...sigue enviando.



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